Dadas las características geológicas y topográficas, el yacimiento se explota como si fuera una masa casi uniforme, teniendo en cuenta las posibles variaciones a pequeña escala. El sentido general del avance es de Norte a Sur, desde la riera de Vallirana hacia la montaña, y el sistema de arranque es mediante voladuras en banco. En la actualidad hay ocho bancos activos con una altura de frente total de 140 metros aproximadamente.
Previamente a la perforación se realiza el desmonte, limpiando la parte superior del último banco (montera) de la cubierta vegetal y el escaso mantillo de tierra. Estos materiales son recuperados y acopiados con vistas a la posterior restauración del terreno.
La perforación de los barrenos para las voladuras es ejecutada mediante carros automotores sobre oruga, equipados con compresor y martillo. El diámetro de perforación es de 105 mm., la inclinación de los barrenos 18º y la disposición más utilizada es la malla de 4,5 por 6,0 metros en una o dos filas, aunque el diseño de las voladuras puede variar para adaptarse a las condiciones locales del yacimiento.
Una vez preparada la perforación se procede a la voladura de la roca mediante explosivos.
El material ya volado compone un todo-uno que es cargado mediante una retrocargadora giratoria o una pala de ruedas sobre camiones volquete extraviales (dumper), de aproximadamente 60 toneladas de capacidad. La labor del palista es fundamental pues de él depende la correcta identificación, separación o dosificación de los posibles detritos o contaminantes y por lo tanto la calidad del producto a tratar. Es su responsabilidad también el estrío de los bloques o «bolos» cuyo excesivo tamaño podría provocar atranques o averías en la planta de tratamiento, así como conservar el «tajo» en óptimas y seguras condiciones de trabajo.
Los «bolos» o bloques cuyo tamaño los hace inadmisibles para la boca de la machacadora son separados y clasificados por tamaños si su destino es ser vendidos directamente como bloques para escolleras. Los que no, son troceados y reducidos a tamaños admisibles mediante una retroexcavadora equipada con martillo hidráulico.
El todo-uno cargado sobre los volquetes extraviales es transportado a continuación hasta la tolva de recepción en la sección de trituración primaria. Las pistas y la misma instalación están dispuestos de manera que, siempre que sea posible, el trayecto de los camiones cargados sea cuesta abajo.
Como sistema de explotación/tratamiento complementario CANTERAS FOJ, S.L. dispone de una planta móvil que puede desplazarse por sus propios medios y operar en la zona de explotación, al pie mismo de la voladura o en sus proximidades.
También se ha puesto en servicio una nueva planta móvil, en este caso integrada por un único grupo de clasificación. Su función es recuperar la caliza de las escombreras y acopios viejos de piedra.
La circulación de volquetes y camiones por las pistas de la cantera es una importante fuente de emisiones de polvo que es necesario neutralizar. Para conseguirlo se ha instalado un sistema automático de riego en la pista principal, mientras que los ramales secundarios y las plazas de cargue son regados mediante una cuba automotor de 20.000 litros de capacidad.
PROGRAMA KIT DIGITAL COFINANCIADO POR LOS FONDOS NEXT GENERATION (EU) DEL MECANISMO DE RECUPERACIÓN Y RESILIENCIA